




Finper es una plataforma de finanzas personales que diseñé y desarrollé para ordenar el dinero y tomar mejores decisiones financieras. Centraliza cuentas, tarjetas y movimientos, analiza ingresos y gastos, y permite planificar objetivos a corto plazo y seguir inversiones desde un mismo lugar.
Es un caso de estudio personal que abarcó todo el ciclo del producto: research, estrategia, UX, UI, branding, pruebas con usuarios y el desarrollo de una aplicación funcional que hoy uso a diario. Trabajé como Product Designer y desarrollé la app con apoyo de Claude.
Muchas herramientas de finanzas personales permiten registrar movimientos, pero se limitan a mostrar lo que ya pasó.
En el análisis de las apps mejor puntuadas del rubro encontré:
– Experiencias fragmentadas.
– Carga de datos demasiado manual.
– Plataformas que separan el día a día, la planificación de objetivos y las inversiones.
El desafío fue diseñar una herramienta que no solo registrara ingresos y gastos, sino que ayudara a entender la situación financiera actual y a anticipar cómo cada decisión impacta en los próximos meses.
A partir del research definí los módulos del producto, los recorridos de navegación y la jerarquía de la información. Después prototipé y validé con usuarios para detectar fricciones y ajustar la experiencia antes de desarrollar.
Finper reúne en una experiencia simple y visual:
– Cuentas y medios de pago.
– Movimientos categorizados, con pendientes y recurrentes.
– Resumen mensual de ingresos, gastos y saldo.
– Consumos y vencimientos de tarjetas.
– Proyecciones y objetivos a corto plazo.
– Seguimiento de inversiones.
Diseñé la interfaz para que los datos se entiendan de un vistazo, con resúmenes claros y categorías visuales. También creé la marca y su mascota: una identidad cercana que acompaña al usuario en un tema que suele generar estrés.
Por último, desarrollé la aplicación con apoyo de Claude y llevé los prototipos a un producto funcional. Eso me permitió participar de todas las etapas, desde el problema hasta la implementación y el uso real.
Finper pasó de una necesidad personal a una plataforma funcional que hoy uso para administrar mis finanzas. Además, dos personas empezaron a usarla y cambiaron la forma de administrar sus ingresos: pasaron de no saber en qué se les iba la plata a tener una visión clara de su mes y planificar sus gastos.
– Integré la gestión cotidiana y la planificación financiera en una misma experiencia.
– Validé el producto en situaciones reales de uso, propias y de otras personas.
– Detecté nuevas oportunidades a partir del uso diario.
– Construí una identidad visual coherente y reconocible.
– Dejé una base escalable para sumar nuevos módulos.
Más que un prototipo, Finper es un producto vivo que sigue evolucionando con el uso, la observación y la mejora constante.




